A medida que Facebook se ha desarrollado ha implementado diferentes opciones de privacidad para que los usuarios preocupados por la seguridad de sus datos puedan limitar el acceso a ellos.
Prácticamente cualquier usuario de la red social da por hecho y acepta que está compartiendo sus datos con Facebook, pero lo que muchos no saben es que los datos compartidos con sus amigos, no sólo pueden ser usados por estos, sino que muchas veces están al alcance de terceros con una acción tan sencilla como que un amigo acepte una aplicación.
En la siguiente imagen vemos un ejemplo de aplicación que al aceptarla accederá a los perfiles de nuestros amigos para recopilar sus historiales académicos, ubicaciones y antecedentes laborales (o los nuestros si son nuestros amigos quienes la aceptan).
Para evitar esto, tenemos que cambiar la configuración de privacidad en las opciones de nuestra cuenta.
Seleccionaremos aplicaciones y sitios web y editar la configuración.
A continuación editaremos al configuración de “como las personas utilizan tu información en las aplicaciones que utilizan” si lo que deseamos es que no puedan “llevársela” tal como dice Facebook en sus opciones.
Normalmente tendremos activadas casi todas las opciones por defecto para tener una experiencia “más social”.
Desmarcamos los datos que no queramos compartir y guardamos los cambios.
Y con esto reducimos la “experiencia social” en las aplicaciones de nuestros amigos mientras mantenemos nuestros datos marcados como “compartidos con los amigos”… compartidos sólo con los amigos y no con los terceros amigos de nuestros amigos.





